jueves, 9 de febrero de 2017

martes, 17 de enero de 2017

martes, 27 de diciembre de 2016

Nada

— ¿Sabes? Siempre he pensado que los auténticos micro relatos son los chistes.
— ¿Y esto qué es? ¿Un chiste o un micro relato?

—Esto, mi querido amigo, no es nada.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Listas locas


¿Han leído ustedes la novela “Alta fidelidad” de Nick Hornby?
En ésta, tres de los personajes hacen constantemente listas de lo que les gusta y no les gusta.
Yo tomo hoy el testigo de esos tipos. Voy a  hacer una lista de esas, pero, ¿de lo que me gusta o de lo que no me gusta?

Y cuando decida eso, tendré que dilucidar de qué va esa listita.

Veamos, pensemos…ummm…

¡Ya está! Por ser mi primera lista, será de algo que no me guste.

Ahora… ¿de qué?

¿De políticos? La lista sería eterna, larguísima….
¿De escritores?  ¿Músicos? ¿Libros? ¿Discos?

¡Ya lo sé! ¡De películas! Todo el mundo ve películas.


La gente no lee, ni oye música, pero películas, ¡no para de ver películas! En el cine no, pero en la tele y pirateando…… ¡a tope!

Vemos:

Mi lista de diez películas que no me gustan.

1 Star Wars La amenaza fantasma
2 Star Wars El ataque de los clones
3 Star Wars La venganza de los Sith…….…y ya vale de meterse con esas
4 Showgirls
5 Flash Gordon
6 Goal!
7 La de Rambo, no me acuerdo como se llamaba ese engendro
8 Desaparecido en combate…o algo parecido
9 Dos tontos muy tontos
10….¡Jo!...hay tantas películas malas que ya no sé qué poner

jueves, 15 de diciembre de 2016

Vagando en la oscuridad



Caminas en la oscuridad, sin saber que vas a encontrar.
 De repente ves a Orión, majestuoso, sobre el viejo molino.





La luz de la civilización te impide ver lo que te ofrece la naturaleza, vayas a donde vayas.


A pesar de todo, las estrellas continuaran ahí, esperándote, siempre que alces la vista en la noche. 

miércoles, 14 de diciembre de 2016

El ídolo caído




   Erguido, autoritario e incontestable,  con su careto de chapa roja y blanca, parecía que nos miraba con su  imaginario único ojo ciclópeo, mientras que semiológicamente nos ordenaba: “por aquí no puedes pasar”.

   Pero algún despistado conductor nos libró, durante unas breves horas, de su pertinaz dictadura. Derribó esa insolente señal de tráfico, arrugándola como un trapo con su pobre vehículo, que sin duda alguna, desperfectos también habrá sufrido.

   Ahora, arrojado al vertedero municipal, el ídolo circulatorio espera sin remedio su triste destino, mientras que un empleado del ayuntamiento ya ha colocado, sustituyéndolo,  uno nuevo, brillante y  reluciente.


   Se acabó esa efímera libertad callejera.